Tradición familiar
La cosa tiene un sabor ácido. El negocio que siempre mantuvo a mi familia, parece, está pronto a ver su última generación de Ferzzolas. Y yo no me puedo decidir.
La historia se remonta años atrás, casi centurias, cuando mi abuelo conoció a mi abuela. Las cosas ya eran difíciles por aquel entonces, pero con trabajo se podía tener una linda vida (o al menos eso me han hecho creer). Resultó ser que el viejo Pepe se hizo con un dinero y pudo ponerse un local en Navarro, el pueblo que me vio nacer. Jose H Ferzzola e Hijos se terminaría llamando luego de las idas y las vueltas con un socio corrupto y cagador. José H. Ferzzola e Hijos comenzó vendiendo artículos para el hogar. Cocinas de leña, generadores, heladeras sin defrost y planchas a carbón. El Negocio, como lo conocemos cariñosamente los miembros de la familia, sobrevivió a lo peor de la economía argentina desde entonces, y siempre puso un plato de sopa en la mesa. Sí, hubo momentos dolosos. Yo recuerdo unos cuantos. Hubieron tiempos en que apenas teníamos para llevar lo puesto y comer el día. Pero los Ferzzolas sobrevivimos, nos reinventamos y seguimos adelante, con laburo y mucho sudor. Y por cada mal trago, hubieron decenas de momentos felices. El Negocio siempre nos sacó adelante, y la historia de toda mi familia está entreverada con la suya. Es imposible de separar. Imagínense, el Negocio está en una esquina. Al lado está mi casa. Y al lado de mi casa está la casa de mi fallecido abuelo Pepe y mi alegremente viva abuela Petisa. Y los fondos de los tres edificios están unidos. Todo. Mi casa con la casa de mis abuelos y con el negocio.
Cuando, por las tardes, hoy, mi viejo cierra el negocio, sale por detrás, deja las llaves en casa, y se va a comer a la casa de su madre, con el resto de la familia. Y siempre fue así. El Negocio siempre nos reguló la vida, las horas y la rutina. Cuando yo era chico, recuerdo que no almorzábamos a las 12, como todo el mundo, sino cuando se cerraba el Negocio. Y había que hacer silencio en las siestas, para que los que trabajaban en el Negocio estuviesen descansados para otras cinco horas de laburo. Irnos de vacaciones dependía del Negocio. ¿Cuánto nos había dado? ¿Cómo se podría hacer para no dejarlo sólo y desatendido? ¡El patio donde yo jugaba de pibe, matando hormigas, estaba lleno de mercaderías y heladeras para arreglar!
Realmente, es imposible imaginar mi vida sin esa esquina, que siempre fue un miembro más de la familia.
Cuando muere el viejo Pepe, José H., el negocio queda en mano de sus Hijos (mi padre y mi tío). Y comienza una nueva etapa. Resultaba que Pepe era reticente a modernizarse. No vendía en cuotas, no aceptaba tarjetas de crédito, ni traía cosas de la última tecnología. Sus hijos entran, y cambian eso. Y, desde ese día, y nuevamente a pesar de las vicisitudes económicas, el Negocio nunca, pero nunca, nos falló. Hoy disfruta de gran esplendor, vende muchísimo. Pero mi viejo y mi tío están cansados... y concientes de que, con ellos, muere Jose H. Ferzzola e Hijos. Mi tio (unico hermano de mi papá) nunca tuvo hijos, y mi hermana y yo somos los únicos que podrían continuar el legado. Y yo... bueno, yo soy la esperanza de continuar la tradición familiar. No puedo decir que haya hecho carrera, pero me va bien en lo mio. Estoy en una buena posición haciendo lo que me gusta. Vivo a 100 KM de Navarro, en un departamento que el Negocio ayudó a mantener, con estudios que el Negocio me pagó y electrodomésticos que conseguí gracias al Negocio. Pero no puedo decidirme. Siempre dije que quería algo más de mi vida, pero después de vivir muchas cosas, veo que la vida no tiene mucho más que ofrecerme. O, al menos, nada que no pueda hacer atendiendo el Negocio. Por el otro lado, no era exactamente el futuro que me tenía previsto. El día de mañana, con algún ahorro, quiero retirarme, vivir humildemente de rentas y hacer documentales, escribir novelas y artículos varios. Es el futuro que me estoy construyendo, de a poco, pero como puedo. Pero ese futuro no es compatible con el otro, y me desgarra la idea de dejar morir una tradición familiar, de matar a un miembro más de la familia. Yo soy la única esperanza, y realmente no sé que hacer. ¿Vuelvo al pueblo y atiendo el Negocio o sigo mis sueños? Tengo que decidirme pronto.

14 Comments:
A ver, más datos se requieren. Primero y fundamental, ¿hay minas lindas en Navarro?
Algunas, las mejores se vienen a estudiar a Capital. Quedan muchas, sí, pero no son ninguna luz, ¿vio?
Piense Ferzzola piense, que no es una decisión fácil, Ud. lo sabe y lo ha transmitido fielmente.
Yo imagino en un futuro cercano una versión de Blair Witch pero en Navarro, o algo similar escrito por Ud.
¿Hay bosques en Navarro? ¿Y campings?
Ya sabemos que hay minas, y si no lo deslumbran, bien pueden morir en la peli.
¡JU! ¡Pero miren quien está acá! Le juro que un par de veces le dediqué un par de pensamiento, intrigado sobre que habría sido de usted. Espero que todo bien. :)
En Navarro no sólo hay bosques. Está el mismísimo Monte de las Brujas, un lugar en extremo encantado. Dice la leyenda que allí el General Rosas enterraba a los que se le oponían, y las ánimas que aquellos muertos todavía rondan por entre los árboles. En otros tiempos se veía mucha luminosidad extraña en aquellos lados, luminosidad que luego se le atribuyó a las osamentas de las vacas. Vaya uno a saber... a pocos KM está el museo donde Dorrego murió. Rosas lo mató en Navarro, junto a todos los opositores. Tal vez, el mito tenga algo de verdad.
Abrazo
Es que uno nunca termina de irse, ¿no?
;-)
Pos claro!
Ferzzola, por un tiempo viví la eterna duda de regresar a mi raices, había vivido 27 años de mi vida en la bella perla tapatía; a peticion de mis padres opte por volver a llevar el negocio familiar, me costo casi un año el tomar la decisión, hasta ahora, me cuesta creer que lo haya hecho pero la verdad es que no me arrepiento de nada... volví a mi terruño y a seguir la tradición de un negocio familiar, mas allá de si hay o no minas lindas o un bello lugar donde salir a divertirse yo creo que la tranquilidad en la que vivo ahora compensa con mucho al ritmo alocado de la gran ciudad a la cual por cierto ahora hasta flojera me da ir, es verdad, atender un negocio familiar llega a ser esclavizante más aún cuando la "regla de oro" de la casa impuesta por mi abuelo era que solo existe Dios y el Comercio, pero con todo y todo te puedo decir que soy feliz, que me falta tiempo para hacer mis cosas si es cierto pero en la ciudad nunca tuve ese preciado instante para hacer lo que mas quería es cuestión de organizar tu vida y decidir como quieres vivirla...
Un fuerte abrazo desde Mexico, por cierto hace rato no te veo por el muelle.
P.D. Si regrese una vez y al mes y medio dije por Dios!!!! que hiciste pedazo de imbécil como fuiste capáz de hacer algo asi y me regrese a Guadalajara... a los tres meses volví a intentarlo y me di un plazo de 3 meses de aguante y ya llevo 3 años (por cierto siento que pasaron volando)
Ghalius
El Raquero
Muchas gracias por plasmar su vivencia, Ghalius. Supongo que, en algun tiempo, tomaré la misma decisión que usted... pero primero me aseguraré, de alguna manera, de no cerrar la otra puerta, con la esperanza de hacer ambas... ¡vaya uno a saber como! :) Pero le estoy muy agradecido por compartir un pedazo de su vida.
Al Muelle lo leo siempre, y siempre busco actualizaciones, creame. Si no opino mucho, es porque hoy por hoy tengo poco por decir... ¡aunque cueste creerlo!
Gracias
hola:
yo no se porque andan pegando esos comentarios de goma por aqui. mujeres hay en todos lados, hasta en mi culo. me parece que lo hay que hacer aqui es preguntarse: "que es más importante? mi vida o la de ellos?" meterte en un pueblo muerto a hacer cosas de muerto, para eso pegate un tiro en cordoba y callao y esparcí tu identidad por la senda peatonal.
no no no, yo no iria una mierda. que ellos vivan su vida, vos vivi tu vida. a mi entender es una batalla contra el miedo que produce hacerse cargo de hasta donde puede llegar uno. me parece que no son cosas compatibles las que se plantean, te vas a morir atendiendo un local y pensando que deberias haberle puesto más energia a lo que te llena? eso lo sabes solo vos.
contrata a algun puto de orto duro que se banque estar sentado ahi. no seas un puto que se escapa de lo que tiene que ser.
valor, coraje y siempre para adelante.
fracasar antes de tratar es doble fracasar, fracasar, fra fra.
chau fra
Ferchuto habla con la convicción de un Chavez. Como si en la vida los guiones fueran adaptables a cualquier historia. Los lugares comunes de Hollywood: "Don´t you ever give up!" Nunca rendirse es la consigna. Primero muerto que cuestionar las propias convicciones. Morir con las ideas. Con esto nos compramos de seguro un lugar junto a Sócrates.
Los comparativos de vida dibujan claramente la Jihad. Es la vida de ellos o la vida propia: incompatibles. Max, avance usted como un panzer, haga mierda todo lo que se atraviese en su inexorable destino. Trace una linea recta y entierre todo cuanto se le interponga. Usted tiene una cita con la grandeza. No se contradiga, eso es de maricas. A la mierda todo lo demás. No sea joto, no dude. Ferchuto tiene razón. El miedo no es a encontrarse a uno mismo en la soledad remota del pueblo fantasma, ese Macondo argentino que el colega nos insinua; el miedo es a abandonar esta guerra que estamos obligados a librar, la batalla perene de ser auténticos, únicos, los originales guerreros de camiseta negra. El miedo no es a conciliar nuestro pasado y presente, el miedo no es a practicar la libertad que ofrece la autolimitación consciente. La plenitud yace oculta en algún lado de la gran ciudad, esta jungla de la diversidad y la tolerancia que lo ofrece todo, lejos de la historias de Navarro, lejos de esos cuentos que parecieran inspirar escritos para un triste Poe moderno, un pobre pendejo que está lejos del lugar donde se cocina la acción.
Las ideas decimonónicas de los conservadores habitantes de Navarro son historias muertas en este mundo de los guerreros citadinos. Un poco de cannabis en nuestras cuevas de concreto nos llevan a estados de conciencia que ellos jamás han imaginado, porque no se atreven a explorar la vida. Somos libres e incomprendidos. La creatividad, la tecnología y la vida intensa son incompatibles con ese lugar que no ofrece nada al hombre moderno. Somos de otra estirpe.
Todo está dicho. Además, el culo de Ferchuto está lleno de nenas. Fin de la conversación. Vamos a conocer nenas con Ferchuto. Usted, Max, no se vea al espejo. No vea escalones mas que en su congruente talento, no dude de su destino, que nada tiene que ver con el mercantilismo capitalista de un negocio vetusto.
(Mire al burgues de Ghalius: el rancho polvoriento donde vive le da para largarse a Europa dos meses; apenas a un año de haber llegado ya tenía ahorros, patrimonio y la posibilidad de rediseñar su futuro a su antojo... maldito traidor de la causa de los diseñadores).
uncle joe, no seais necio, las marijuana para expandir tu conciencia solo hace escabros. si dependes de algo para expandir tu conciencia solo eres escabros. la idea del pueblo muerto no es para quedarse en la ciudad fumando porritos de puta desconciencia. como lo explico. la conciencia alterada es una puerta con cerradura dura, y fumar maranga no es otra cosa que usar barreta, tarde o temprano ese candadado se rompetea y ya no hay forma de entrar a voluntad.
yo hablo desde la experiencia de un toro, que te devoro que te devoro.
A alcanzar altos grados de conciencia por otros lados llegarás y para llegarás, llagarás como la misma mierda.
socrates no se equivoco, una vez se dijo a mi mismo, todos los que hablen con palabras de los demas deberán de morir con dolor. la verdad es que no se si lo dijo él o lo inventé, no confunda a nuestro anfitrion, el no es más que un dudoso que pronto dejara de dudarse.
y quisiera decirle una cosa más, las chicas de mi culo no las comparto con nadie. pero eso si, si quiere chamuyar a alguna de las chicas de mis bolas, chuipelas nomas, me hara muy feliz.
y volviendo al que no pretende agradarles, yo no creo que haya duda alguna en él. es más creo que sabe lo que quiere más que los posteadores compulsivos. no avanze como un panzer, avanze como un hombre, mierda.
Mire, Ferzzola. Usted capaz no me entendió. ¿Hay minas? le pregunto. Es una pregunta casi metafísica.
Vaya y atienda el negocio, carajo. Malagradecido. Continúe la tradición de su familia con honor, y muera con gloria. Maricón.
Uy, nunca lo había leido asi a usted, me querido Tío. Es cierto que da mucho a que pensar, razón por la cual me interesó publicar mi dilema aquí. Le agradezco mucho, ¿sabe? Lástima que no estamos en un mismo país para tomarnos unas cervezas y que me rete en público :)
Lo quiere,
MaX
Bueno, para acabar tanta riña, pasaré a dar la conclusión de mi dilema. Por el momento, continuaré con la consecusión de mis objetivos y sueños. Sin embargo, llegado el momento en el que mi viejo quiera pasarle la batuta a alguien o cerrar el negocio, entraré en escena para aprender los vericuetos del asunto. Luego, enseñaré a alguna persona de confianza como se manejan las cosas y la dejaré a cargo de todo. Paso siguiente me retiraré a las Bahamas a vivir de las ganancias. :)
Muchas gracias a todos por ayudarme a dilucidar para donde tirar mi próxima piedra.
Abrazo
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