De derecha y de izquierda
Ni uno, ni otro
-Hey, Ferzzola. ¡Vos sos un facho! - dicen muchos de los que leen mis artículos. Que soy intolerante, racista, discriminador, etc., etc. Les aclaro: en mi glorioso país, tanto la palabra facho, como zurdo, dependiendo de la tonalidad, puede prestarse al insulto. Y es un tema muy delicado. Demasiado. Sucede que facho está asociado al atroz gobierno militar de facto que culminó con la asunción a presidente de Raúl Alfonsín. Herida todavía abierta en la Argentina, que dejó como saldo muchos muertos y desaparecidos. Zurdo se vincula con la izquierda, y dicho en tono burlón se presta a la descalificación desdeñosa. Quiero ser sincero con los lectores de este blog. Yo no soy ni de derecha, ni de izquierda. No simpatizo ni con una, ni con otra. Los odio a todos. Creo que los militares deben sufrir de la misma manera en que hicieron sufrir a sus víctimas, pudrirse en la cárcel y morir de SIDA. Pero también creo que los montoneros y movimientos de izquierda culpables de la muerte de muchos inocentes durante la dictadura, cosa que nadie menciona por acá, deben tener el mismo trato. Y los zurdos tienen que ponerse a trabajar por un país mejor, en vez de andar cortando calles y pidiendo más planes sociales. Pero yo sé poco de eso, no es mi área. Y seguro me sale uno de izquierda a decir que no hay oportunidades, que esa gente nació en un extracto social marginal y no conoce mejor, que no tienen alcance a la educación, y todo eso. Puede que tengan razón. Aunque nadie me saca de la cabeza que cualquier persona ya grandecita puede entender los conceptos básicos de lo que es una sociedad y como hacer para insertarse en ella. Acá usamos ese discurso sociológico para excusar una conducta incivilizada y mediocre. Claro, porque lo peor que te puede pasar en Argentina es que te tilden de facho. Es como el insulto máximo, que luego conduce a un repudio social ineludible.
Mi país es un caos. El piquete, que tan romántico y valiente se ve en otros lugares del mundo, deja sin trabajo a muchísima gente y ya tiene otras consecuencias funestas. Los taxistas pierden horas enteras de paga, esperando a que los piqueteros terminen de tomar mate. Los empleadores de Capital Federal ya no toman personas de la provincia, porque los principales ingresos a la Capital suelen estar cortados todos los días (y, por lo tanto, los empleados llegan tarde). Los piqueteros han atacado a gente inocente que, camino al hospital, han querido pasar. Incluso hubo un caso con consecuencias macabras, que terminó con la muerte de una ancianita, porque no se dejó pasar a la ambulancia que la llevaba. ¡Y ahora es moda! El otro día, los hinchas de no sé que club de fútbol cortó las calles porque no sé quien no les permitía usar la cancha para no sé que. Una locura. Disculpen, pero no puedo simpatizar con eso. De hecho, no creo que nadie lo haga. Pero nuestros medios de comunicación son cobardes. Muy cobardes. Saben que ir en contra del movimiento de izquierda seria como etiquetarse de derecha. Y nadie quiere ser la derecha acá, con tanto zurdo dando vueltas y una historia que repudia a los fachos. El gobierno tampoco toma medidas en el asunto. Sabe que cualquier cosa que haga puede terminar en violencia, y no quiere perder la popularidad que goza hoy en día, ni fortalecer el discurso víctima de los de izquierda. Por eso, nadie se mete demasiado con los inadaptados. Y creo que es tiempo que sepamos separar la paja del trigo, y las cosas de las ideologías que elucubran detrás. Lo que está mal, está mal. Punto. Si Gandhi se tira un pedo en mi casa, me va a molestar lo mismo que un Hitler flatulento. Sinceramente, creo que un asesinato no es válido en ningún caso. Sea porque se mató por falta de empleo o por totalitarismo. De la misma manera, creo que una ley rota, es una ley rota. Sin importar la ideología del delincuente.
Lo dicho. Pero para serles más claro. En el día del Juicio Final, cuando sobre el monte Armaggedon se decida el futuro de las almas sobre la Tierra, y los fachos y los zurdos tengan su última sangrienta contienda, yo voy a estar en casa mirando televisión. No jodan.
8 Comments:
Dejate de joder. Te vamos a cortar el acceso al baño.
Y ahi... cague!
jajajajaja
En México la izquierda es el remanente de las izquierdas de los 70´s. La incapacidad para renovar las ideas y actualizarlas a un contexto más apegado a la innegable realidad colectiva, es vergonzosamente evidente. El populismo, que despedazó la vida productiva de miles de hombres que ahora tienen 70 años, amenaza con regresar sin proponer ideas concretas, y valiéndose de la transgresión y una falsa resistencia civil, manejada con hilos desde el DF.
El desaparecido Partido de la Rosa y los intentos por armar un nueva izquierda mexicana han sido boicoteados usando argumentos legales que han prosperado (no se les puede negar la habilidad de ser perversos, pero eso si, dentro de la ley).
En cuanto a la derecha, no se le pueden negar sus logros después de una lucha de muchísimos años. Pero lo que si se le puede reclamar es su incapacidad absoluta para hacer política inteligente, conciliar y asumir el riesgo de cerrar viejas heridas.
Ferzzola, el cierre de su artículo... fenomenal. Me quedo divagando. ¿Cual será la programación televisiva en ese preciso instante?
Absolutamente de acuerdo, para variar. Los intelectualoides están en la izquierda sin cuestionarla (una verdadera lástima ya que escritores de fama como García Márquez apoya abiertamente las pendejadas de Fidel, lo que es un modo de invitar a otros pseudo-artistas ha hacer lo mismo), y los intelectuales de la derecha no hacen nada simplemente porque no existen. Como la izquierda se ha robado el epíteto de "revolucionario" todo mundo quiere estar ahí, mientras que en la derecha hay una mojigatería y una doble moral increíble (por lo menos en México y Estados Unidos).
Por fin te encontré MadMax!!! Al fin, yo sabía que siendo como sos, no podías parar de escribir... y te encontré!!!
Hace poco tiempo terminé de leer a Pio Baroja y su "Árbol de la ciencia", una lucha y propuesta que sigue siendo igual de válida entonces que ahora. Qué buscamos ¿influir sin opción de ser influidos?
Establecer líneas de pensamiento que no nos den opción de contradecirnos me parece aburrido, digno de un Dios. Todos los días mueren lacandones en su selva, sentados en el cuerno de la abundancia; sufren su raquítico destino, mientras tanto, tecleo unas palabras a mi amigo Ferrzola: Faccio, Zurdo, Derechista, Izquierdista, Liberal, Conservador, ninguno, o la mezcla de todos ellos nos perfilan al final de cuentas. La descripción más válida fue esta mañana frente al espejo entre tú y tú.
Hey, Tio Joe. Acá la situación no es diferente. La izquierda es un dinosaurio que no se resigna a la extinción. En realidad, es el golpe de choque de diferentes poderes detrás. Los piqueteros van por el pancho y la coca donde sea. Sus dirigentes se llenan de plata por los favores que prestan a los diferentes partidos políticos (generalmente a la oposición). A la vez, reclaman planes sociales que, cuando se los dan, los usan para traer más personas a sus filas, extorsionándolas por los 150 pesos que el mismo gobierno les REGALA. Son mercenarios, en realidad. Todo es una excusa, todo, para que unos pocos se enriquezcan, mientras todos los demás siguen en la pobreza. Si eso es izquierda comunista, yo soy Teresa de Calcuta. No conozco un sólo partido de izquierda que se siente a debatir, o a hacer política como lo requieren los nuevos tiempos. Aunque, siendo justo, no conozco a ningún partido político que debata sus ideas. Lástima. Ni siquiera tienen representación. En el mundo democrático uno debería tener cierta representación en urnas, para hacerse valedor de una porción de la verdad y para andar haciendo barullo por ahí. En ninguna elección democrática la izquierda sacó más del 5% de los votos. ¿A quien representan? ¿Por quien hacen las cosas que hacen? Por los pobres no creo. Siendo que el 40% de los argentinos están por debajo de la línea de pobreza, deberían sacar más votos. De hecho, en las pasadas elecciones, parte de ese 40% estuvo del lado de Menem, el mismo político que hundió a la Argentina. Sino no me dan las matemáticas. Casi gana el hijo de puta. Y no queda más por decir que los mismos que ahora andan cortando calles, lo votaron. Gracias a Dios por el ballotage. Si eso no es totalitarismo, no sé que es. Son lo mismo que los fachos, pero opuestos y sin poder.
Morenadeverdeluna, tenés absoluta razón. Estoy cansado de ir a bares "intelectuales" y ver a los zurdos con sus libritos de comunismo debajo del brazo, charlando de la nueva 4x4 que se compraron. Un asco. Todo muy hipócrita. Pero está bien... la idea de salvar al mundo es romántica y sólo accesible para los que tienen tiempo al pedo. Los demás, están tratando de sobrevivir el día a día. Como bien decís, la derecha no tiene intelectuales. Sólo tiene curas y dictadores. Ugh.
Edwin... ¿quien cornos sos? Como sea, ehmmm... bienvenido
Como bien dices, Negro, la esencia de la vida está en las tonalidades de grises. Los extremos son aburridos y molestos. Uno es lo que es, un poco de todo, y trata de sobrevivir sin que lo manchen, ni lo aclaren demasiado.
Ah, Tio. ¿Qué van a estar pasando en ese instante en la televisión? Me imagino que una cobertura en vivo y bien explícita de los hechos, con un conteo en tiempo real de las almas que van al cielo, y las que van para abajo. Pero yo voy a estar viendo alguna comedia boba de Sony.
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