Pucho
Cinco minutos de inspiración
Me estás matando, lo sé. Cada pitada consume un poco más de mi salud ya deteriorada. La veo irse. Allí. Donde el humo se esfuma para impregnarse en el viciado aire que me rodea. Por todos lados huelo lo que solía ser mi lozanía, y mi voz ronca, mi la piel amarrilla, y mi ropa hedionda no se animan a contradecirme. No, no te enojes, no es un reproche. Te extrañé. En serio. Mira, yo tampoco soy ningún santo y tú me aceptas. Me dejas besarte, olerte y saborearte. No necesito que me digan lo malo que eres. Lo noto con cada flema nueva que se me atraganta. Los nueve meses que estuvimos separados fueron una angustia tras otra. Pero aquí estas, amigo, otra vez entre mis dedos. Y te lo agradezco. Escuchas mis penas, me ahorras la ansiedad, y haces de mi vida un lugar mejor. Sé que hay que pagar por tu compañía, por tu amistad incondicional. Es un precio caro, pero lo vales. Verdaderamente. Incluso ahora, donde nadie podría seguirme, sumergido en las profundidades de mi mente, estás. Nunca nadie se ha atrevido a ir tan lejos. Gracias por eso.
El cenicero está plagado de tus cadáveres pasados. Pero tú reencarnas con cada clic de encendedor. Y si me resisto, tu alma revolotea, me susurra, me obliga a revivirte. Y contigo, revivo yo. No, no tengo la voluntad de abandonarte. Ya no. Además, me enseñaron que nunca se abandona a un amigo. Nunca lo he hecho, nunca lo haré. No sé quien dejó a quien, y no es momento de planteárnoslo. Somos felices nuevamente, estamos juntos, y eso es lo que vale. Perdona si no atendía tus llamadas. Fue una etapa. Prometo que no volverá a suceder. No. Por favor. No te vayas. Te lo suplico, no me dejes aquí, solo. Prometí no volver a dejarte. Debes creerme. Aprendí mi lección.
Pero no me haces caso. Y mueres otra vez. Tu vida se extingue. Y con ella, mi inspiración.

1 Comments:
Genial Ferzzola, varias veces he leido tu blog por recomendación de un buen amigo mutuo (tio Joe) más hoy, me vi en el mismo espejo de tu escrito soy amigo también de tan arraigado vicio y no pude resistir el dejar esta nota.
Un Abrazo
Publicar un comentario en la entrada
<< Home